Hipertensión


¿Qué es? |   Realidad de la enfermedad | ¿Qué debe comer un hipertenso? | Cuidado de la mujer hipertensa |   Actividad física para hipertensos |   Vitamina N para hipertensos |   Resiliencia y estrés |   Referencias |   Revisores

¿QUÉ ES HIPERTENSIÓN?

La presión arterial es la fuerza que hace la sangre sobre las paredes de las arterias. Es a través de ella que se garantiza el flujo apropiado de la sangre desde el corazón hasta los órganos y tejidos del cuerpo.

¿Cuándo es normal?

La medida ideal es 120/80 mmHG.

El primer número mide la fuerza con la que se contraen los ventrículos el corazón (SÍSTOLE) y el segundo, la tensión de la sangre sobre la pared de la arteria cuando los ventrículos del corazón se relajan (DIÁSTOLE).

De acuerdo con lo anterior, la hipertensión o tensión arterial alta, es el resultado de un aumento en estas cifras (> 140/90), que indica que la fuerza de la sangre sobre las arterias ha aumentado y que se mantiene así. Es una enfermedad crónica del corazón y a la vez, un factor de riesgo para otras enfermedades. Por lo tanto, si al tomar tu tensión arterial se presentan cifras contantes de 140/90 o más, debe evaluarte un médico.

¿Cuándo medir la presión?

  • Para los mayores de 18 años al menos una vez cada 6 meses.
  • Si la presión muestra cifras anormales, una vez a la semana.
  • A los niños se les debe medir la presión a partir de los 3 años para prevenir la prehipertensión y seguirlo haciendo al menos cada año.

¿Cuáles son los síntomas?

Habitualmente, la hipertensión no genera síntomas, esto quiere decir que, si tu tensión está alta, no vas a sentir nada extraño o diferente en tu cuerpo. Es una enfermedad silenciosa pero que puede causar mucho daño en tu organismo. Así que la única manera efectiva de saber si tu presión está alta, es midiéndola con un tensiómetro.

Si eres una persona hipertensa es fundamental que consultes con tu médico y sigas sus instrucciones.

Hay un número no identificado de personas que ya son hipertensas y que requieren ser medicadas para el manejo y control de la hipertensión arterial. La adherencia al tratamiento es fundamental.

El éxito del tratamiento médico está estrechamente ligado con cambios en los estilos de vida.

| Volver a arriba |

REALIDADES DE LA ENFERMEDAD

  • En el grupo de las enfermedades del corazón, la hipertensión arterial es el principal factor de riesgo de muerte y enfermedad en todo el mundo.
  • La hipertensión es la causante de infartos de miocardio, ataques cerebrovasculares, insuficiencia renal, ceguera, vasculopatía periférica e insuficiencia cardiaca.
  • Se estima que 10,3 millones de muertes en el mundo, en 2013, fueron consecuencia directa de la hipertensión. (Cifras OMS)
  • En Colombia, para el 2015, la prevalencia de hipertensión arterial en personas de 18 a 69 años afiliados al Sistema General de Salud se encontraba en 7.235. (Cifras de la Cuenta de Alto Costo)
  • La Encuesta Nacional de Salud-2007 mostró la hipertensión es la primera causa de consulta médica en la población mayor de 45 años. Cuatro de cada diez adultos en el mundo padece hipertensión arterial. (OMS)
  • Existen bajas tasas de tratamiento y control de la enfermedad en pacientes diagnosticados.(OMS)
Rcomida01
¿QUÉ DEBE COMER UN HIPERTENSO?

PLAN DE CUIDADO DE LA HIPERTENSIÓN CON LA ESTRATEGIA DASH

DASH (proviene de la sigla en inglés “Dietary Approaches to Stop Hypertension” y significa enfoques alimentarios para detener la hipertensión). Es un plan de alimentación que ayudar a controlar la presión arterial.

¿Qué consumir?

  • Las frutas, las verduras y los productos lácteos tienen alto contenido de calcio, potasio y magnesio.
  • Obtener abundante cantidad de estos minerales y comer menos grasas saturadas y alimentos procesados puede ayudar a bajar la presión arterial.
  • Comer de 6 a 8 porciones de frutas y verduras y de 2 a 3 porciones de productos lácteos bajos en grasa o sin grasa todos los días podría contribuir a bajar la presión arterial.

¿Qué controlar?

  • Alimentos procesados como papas fritas, galletas saladas, queso para untar, comidas rápidas, sopas enlatadas y otros productos enlatados. Aportan mucho sodio y poco potasio, calcio y magnesio.
  • Reducir las bebidas alcohólicas.
  • Evitar la sal.

Consejos clave

  •  NO trates de hacer cambios drásticos. Todo es un proceso. Poco a poco.
  • Para agregarle verduras a tus comidas, prueba con una ensalada en el almuerzo.
  • Ten siempre algo verde en tu plato.
  • Apenas te levantes toma un vaso con agua con dos limones exprimidos y después dos porciones de fruta.
  • Agrega fruta en rebanadas a tu cereal o avena del desayuno.
  • Para el postre, puedes elegir fruta fresca o yogur con bajo contenido de grasa en lugar de dulces ricos en calorías, como tortas o pasteles.
  • Elije refrigerios sanos como frutas deshidratadas, semillas y nueces en porciones pequeñas.
  • La carne (mejor pescado) debe ser parte de la comida y no el plato principal. La porción más grande debe ser el tamaño de tu mano y no más de dos veces al día.

Consejos para disminuir la sal 

  • Retira el salero de la mesa.
  • Reemplaza la sal en la cocina con hierbas y especias.
  • Evita los alimentos enlatados y las entradas congeladas. Son ricos en sal y/o sodio.
  • Revisa todas las etiquetas de alimentos para ver el contenido de sodio. No consumas nada que tenga más de 140 miligramos de sodio o que aporten más del 5% del valor diario de sodio.
  • Cuando salgas a comer pide al mesero que te preparen la comida baja en sal o sin sal.
R_mujer01
CUIDADO DE LA MUJER HIPERTENSA

Las mujeres en general no suelen registrar cifras elevadas de tensión arterial durante su período fértil. Aquellas que tienen presión arterial elevada o apenas un poco elevada, en edades cercanas a la menopausia, tienen un alto riesgo de desarrollar problemas cardíacos en edades más avanzadas.

La mujer experimenta un aumento significativo de las cifras de la presión arterial especialmente en la quinta década de su vida y casi siempre corresponde con el inicio de la menopausia.

Por eso, aunque las cifras de hipertensión arterial son significativamente menores en mujeres que en hombres antes de los 50 años, no significa que las mujeres no deban ponerle cuidado a su tensión, pues el factor protector natural de sus estrógenos se termina cuando llega la menopausia y si el cuidado no ha sido su hábito de vida, tras la última regla dramáticamente se empiezan a subir sus cifras tensionales.

¿Las píldoras anticonceptivas afectan la tensión?

El efecto de los anticonceptivos orales sobre la presión arterial ha sido objeto de debate desde hace décadas. Con los anticonceptivos orales que se usaron hace varias décadas, era muy probable que la tensión arterial se aumentara. Los anticonceptivos orales actuales, tienen un efecto mucho menor sobre la tensión arterial.

¿Qué sucede con la presión arterial y el embarazo?

La presión arterial durante el embarazo puede sufrir cambios normales, por ejemplo, puede bajar a la mitad de éste. Pero en ocasiones, por anomalías que no se conocen del todo, puede producirse una elevación de la presión arterial y derivarse de ello consecuencias negativas para la madre y el feto. Puede suceder también, que la madre antes del embarazo fuera hipertensa y entonces, hay que vigilarla especialmente.

¿Por qué en la menopausia es más frecuente la hipertensión?

Además de la edad y la carga hereditaria, el aumento de la tensión arterial que tiene lugar tras la menopausia se debe fundamentalmente al déficit de estrógenos, aunque también existen otros factores relacionados (aumento de peso, alimentación inadecuada, sedentarismo, etc.).

| Volver a arriba |

R_vit01
ACTIVIDAD FÍSICA PARA HIPERTENSOS
  • La ACTIVIDAD FÍSICA REGULAR es efectiva en el control y la prevención de la hipertensión arterial.
  • Los programas de ejercicio dirigidos a desarrollar resistencia aeróbica reducen el riesgo de HTA y reducen la tensión arterial en adultos sanos e hipertensos.
  • Sus efectos son naturalmente favorables a la función del corazón y del sistema vascular y contribuyen al mejoramiento de la salud integral por sus efectos beneficiosos en otros sistemas.
  • Ser activo y practicar actividad física permite el manejo de la hipertensión con un tratamiento complementario ideal, pues en lugar de producir efectos secundarios indeseables, el ejercicio tiene una serie de consecuencias, todas ellas muy favorables para la salud física y mental de las personas.
  • Existen pruebas de la influencia del ejercicio regular en los vasos sanguíneos: aumento de la longitud y diámetro de los vasos existentes y formación de nuevos vasos. El entrenamiento de resistencia está relacionado con el aumento del diámetro de la luz de las arterias cuando se compara con población sedentaria.
  • Las catecolaminas, sustancias que produce nuestro organismo de manera natural, y que se llaman adrenalina y noradrenalina, bajan considerablemente en las personas que practican actividad física regular. Esta disminución favorece la reducción de la presión arterial en el sistema, pues estas sustancias aumentan la fuerza y la frecuencia de la contracción muscular.
  • El ejercicio beneficioso para reducir la presión arterial debe ser moderado en intensidad, de larga duración y con una frecuencia superior a tres veces por semana.
  • El tipo de ejercicio debe activar, en lo posible, brazos y piernas.
  • No debe requerir esfuerzos vigorosos o extenuantes.
  • Tipos de ejercicio: caminar, trotar, nadar, correr, patinar, bailar o montar en bicicleta.
  • La gimnasia y las prácticas de flexibilidad y coordinación pueden tener mínimo efecto sobre la presión arterial.
  • Los ejercicios de fuerza y potencia muscular de alta exigencia física o competitiva pueden elevar tanto la presión arterial sistólica como la diastólica.
  • La intensidad apropiada para impactar en los niveles de tensión arterial debe estar entre un 60 a 80% de la capacidad máxima del individuo. Para saber si estas en la intensidad adecuada puedes restar tu edad a 180. Ejemplo si tienes 40 años (180 – 40 = 140. Quiere decir que el máximo de frecuencia cardíaca a la que debes llevar tu corazón es de 140 pulsaciones por minuto).
  • Antes de iniciar un programa de entrenamiento es indispensable que la persona hipertensa esté correctamente tratada y controlada por su médico.

Recomendaciones para hipertensos 

Aplicables a personas con hipertensión arterial, que ayudarían a reducir sus cifras tensionales a valores cercanos a la normalidad:

  • DURACIÓN: empezar con sesiones de 15 minutos que gradualmente se pueden ir alargando hasta alcanzar al menos 30 minutos.
  • FRECUENCIA: 4 a 5 veces por semana, de ser posible diariamente.
  • INTENSIDAD: moderada, es decir cercana a un 50-60% de la capacidad máxima de un individuo, lo que equivale aproximadamente a la intensidad en la cual se puede hacer ejercicio y hablar normalmente sin voz entrecortada.
  • TIPO: aeróbico, es decir actividades que oxigenan el organismo, que se realizan activando prácticamente todo el cuerpo y sin mayores interrupciones; entre ellas: caminar, trotar, nadar, bailar, montar en bicicleta, gimnasia rítmica, patinar, etc.                                                              No obstante, cualquier ejercicio que emplee grandes grupos musculares y que pueda mantenerse por tiempo prolongado puede ser eficaz.
  • LUGAR: preferiblemente en espacios abiertos, bien iluminados y aireados.
  • HORA DEL DÍA: cualquier hora que sea conveniente para las obligaciones de la persona, pero pueden preferirse por razones de temperatura las horas en que el clima esté fresco.
  • COMPLEMENTO: actividades recreativas y deportes de moderada exigencia física, tales como caminatas en el campo, jardinería, deportes de raqueta, etc.
  • OTRAS: acompañar el programa de ejercicios con alimentos que tengan propiedades de cuidado y revisar regularmente el peso corporal.
R_mov01
VITAMINA N PARA HIPERTENSOS
    • Práctica de aprendizaje. Dinamiza tus sentidos. Mira los bosques, los árboles, los jardines, las matas y las flores. Enamórate de ellos. Observa, acércate, háblales.
    • Práctica de toma directa 1. Huele el aroma del campo y la naturaleza. Respira profundo en el entorno natural.
    • Práctica de toma directa 2. Siente el agua limpia y transparente donde te encuentres con ella. Déjala pasar por tus manos, por tus pies, por tu cuerpo.
    • Práctica de relajación. Cierra los ojos en un ambiente natural y escucha. Aprende a distinguir los sonidos de la naturaleza.
    • Práctica de relacionamiento. Abrázate a un árbol, rueda en un prado, siéntate en el bosque, habla con los animales.
    • Práctica de acompañamiento. Ten una mascota, mejor si la adoptas. Compra matas y cuídalas.
    • Práctica de pies en la tierra. Pon los pies desnudos en la tierra. El contacto directo con la tierra equilibra tu energía.
    • Práctica de turismo. Visita los Parques Nacionales Naturales. Un programa imperdible.

Resiliencia y estrés

El estrés, la reactividad al mismo y la escasa adaptación a las situaciones estresantes (conductas no resilientes) deben ser conocidas y abordadas para tratar en forma integral la hipertensión.

Múltiples elementos psicológicos pueden estar asociados a la hipertensión.  Por ejemplo, estados afectivos negativos como depresión, ansiedad, enojo y desasosiego. También algunos rasgos de personalidad como hiperactividad, impaciencia, hostilidad, competitividad o relaciones interpersonales difíciles.

Las personas que presentan un tipo de activación física, que implica una respuesta automática de estrés, que se evidencia con una mayor demanda de oxígeno y  aumento de la frecuencia cardíaca, presentan una importante secreción de cortisol y catecolaminas que termina alterando el ritmo del corazón.

Las personas que muestran alta resiliencia (capacidad de sobreponerse a la dificultad)  tienen menos problemas con la salud del corazón, como, por ejemplo, cumplir los planes que hacen, ser independientes emocionalmente, tener buen humor para enfrentar las situaciones complejas de la vida, enfrentar adecuadamente las críticas y ejercer la autocrítica de manera razonable, entre otras.

REFERENCIAS

    • The seventh report of the Joint National Committee on Prevention, Evaluation and Treatment of High Blood Pressure. NIH Publication Nº 3- 5233. May 2003.
    • Papademetriou V., Kokkinos P.F. The rol of exercise in the control of hypertension and cardiovascular risk. Curr Opin. Nephrol Hypertens 1996,5;459-62.
    • Beilin L., Burke V., Cox K.L., Hodgson J.M., Mori T.A., Puudey I.B. Non pharmacologic therapy and lifestyle factors in hypertension. Blood Pressure 2001,10,352-65.
    • Labarthe D., Ayala C. Nondrug interventions in hipertensión prevention and control. Cardiol Clin 2002,20,1-17.
    • PREMIER authors and group members. Effects of comprehensive lifestyle modification on blood pressure control. JAMA 2003, 289, 208- 393.
    • Gates P.E., Tanaka H., Hiatt W.R., Seals D.R. Dietary sodium restriction rapidly improves large elastic Artery compliance in older adults with systolic hypertension. Hypertension. 2004,34,307-16.
    • Whelton P.K., He J., Cutler J.A. Effects of oral potassium on blood pressure: meta analysis of randomized controlled clinical trails. JAMA 1997,277,1624-32.
    • Allender P.S., Cutler J.A., Follman. D. Dietary calcium and blood pressure: a meta analysis of randomized clinical trials. Ann Intern Med 1996,124,825-31.
    • Saks F.M., Willett W.C., Smith A. Effect on blood pressure of potassium, calcium and magnesium in women with low habitual intake. Hypertension. 1998,31,131-8
    • Ascherio A., Hennekens C., Willett. W.C. Prospective study of nutritional factors, blood pressure and hypertension among US women. Hypertension. 1996,27,1065-72.
    • Puddey I.B., Rakic V., Dimmitt S.B. Inluence of pattern of drinking on cardiovascular disease and cardiovascular risk factors: a review. Addiction. 1999,94,649-63.
    • Verdecchia P., Schillaci G., Borgioni. C., Ciucci A., Zampi I., Battistelli M. Cigarrette smoking, ambulatory blood pressure and cardiac hypertrophy in essential hypertension. J Hypertens. 1995,13,1209-15.
    • Burke V., Beilin L.J. Effects of coffee on ambulatory blood pressure in older men and women: a randomized controlled trial. Hypertension. 1999,33,869-73.
    • Tennant C. Life stress and hypertension. Hypertension 2001,8,51-6.
    • Carels R.A., Sherwood A., Szczepansky R., Blumenthal J.A. Ambulatory blood pressure and marital distress in employed women. Behav Med. 2000.26,80-5.
    • Avendaño M.V., Molina de González T., González J.P. Estrés y resiliencia como factores relacionados a la hipertensión arterial sistémica. Med Interna (Caracas) 2013; 29 (2): 87- 94
    • Psicología de la salud. El Patrón de conducta tipo A . Una respuesta adaptativa al estrés. acceso: 8 octubre de 2018.
    • Ospina D., Jaramillo DE., Uribe TM., Cabarcas G. Escala de identificación de las etapas de cambio conductual en mujeres en una relación conyugal violenta. Revista Latinoamericana de psicología 2006; 38(3):523:534
    • Jaramillo DE., Uribe TM., Ospina DE., Cabarcas G. Medición de distrés psicológico en mujeres maltratadas, Medellín-2003. Colomb med 2006; 37(2):133-141
    • Jaramillo-Vélez DE. Ospina-Muñoz DE, Cabarcas-Iglesias G, Humphreys J. (2005). Resiliencia, Espiritualidad, Aflicción y Tácticas de Resolución de Conflictos en Mujeres Maltratadas. Rev. salud pública. 7 (3): 281-292, 2005
  • Ospina Muñoz. D., Jaramillo Vélez DE., Uribe Jaramillo TM. La resiliencia en la promoción de la salud de las mujeres. Rev Investigación Educación en Enfermería 2005; 23(1):78-89

REVISORES
Alex Rivera Toquica, Cardiólogo
Clara Saldarriaga. Cardióloga
Diana Ruíz. Médico Deportólogo
Dora Inés Molina. Internista.
Doris Helena Ospina. Psicóloga
Fernando Mendoza, Cardiólogo
Fernando Manzur, Cardiólogo
Harold Arévalo, Médico Deportólogo
Harold IBagón Nieto. Internista – Infectólogo
Jaime Rodríguez, Cardiólogo
Jorge Correa, Fisiterapeuta
José Javier Arango, Diabetólogo
Juan Fernando Gómez. Médico Pediatra
Leany Liceth Bandón. Nutricionista – Dietista
Ximena Palacio, Psicóloga

| Volver a arriba |