Un porcentaje muy significativo de las enfermedades y los trastornos que sufren hoy los habitantes de las grandes ciudades son una consecuencia de la desconexión con la naturaleza.

Los seres humanos sentimos una afinidad innata por todo lo viviente, un concepto acuñado por Edward O Wilson, quién llamó a este fenómeno Biofilia.

Para la estrategia del Cuidado como Estilo de Vida de Corazones Responsables, la naturaleza, planteada como la construcción cultural hacia decisiones que permitan tomar Vitamina N, es uno de los ejes esenciales con mayor impacto en prácticamente todas las intervenciones del Método 10.

La naturaleza tiene una fuerza terapéutica y de bienestar de excepcionales condiciones, con un fuerte soporte de evidencia científica y con la particularidad que no hay que ir a comprarla a ningún supermercado o farmacia. Está allí, a disposición y es gratuita.

Para que la Vitamina N produzca además efectos a largo plazo y pueda impactar la salud física, mental, emocional y espiritual es necesario hacerlo de manera periódica, constante y especialmente dinamizando los sentidos.

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La Vitamina N desarrolla su máxima capacidad de cuidado terapéutico en las personas cuando nos atrevemos a escuchar los sonidos de la naturaleza, no es solamente oír; cuando nos atrevemos a tocar con afecto, no a evadir; cuando nos entrenamos para observar en forma contemplativa y no solamente a ver sin dejarnos impactar; cuando no solamente olemos en forma automática, sino que olfateamos para enriquecernos con las fragancias del entorno; cuando desde los sentidos  descubrimos la belleza y nos sorprendemos y cuando construimos relaciones con los animales y plantas.

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  • Vivir cerca de áreas verdes puede afectar positivamente la salud gracias simplemente a la menor exposición a la contaminación del aire y al ruido relacionados con el tráfico. Las áreas verdes ofrecen oportunidades para la actividad física, que es un factor protector de estilo de vida contra la enfermedad cardiovascular.
  • Vivir cerca de áreas verdes aumenta la probabilidad de ejercicio frecuente.
  • Cuando hay contacto periódico con ambientes naturales se evidencian cambios en los niveles de factores de riesgo cardiovascular tales como la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la variabilidad de la frecuencia cardíaca.
  • Las personas que permanecen físicamente activas al aire libre reportan disminución de los sentimientos de depresión, reducción del miedo a caer, tienen mayor independencia funcional y una mayor calidad de vida.
  • Caminar 15 minutos en la naturaleza induce un estado de relajación psicológica que reduce los niveles de cortisol y adrenalina, hormonas típicas del estrés.
  • El contacto con la naturaleza potencia el sistema inmunitario que desempeña un papel fundamental en la construcción de defensas con bacterias, virus y tumores.
  • Sólidos estudios han encontrado que estar en el medio natural incrementa la producción de células NK (Natural Killer), una especie de glóbulos blancos que atacan células no deseadas precursoras de la aparición de diversos tipos de cáncer.
  • Estudios de gran envergadura ha demostrado que la fragancia de los fitoncidas (aceites esenciales naturales de árboles y plantas) generan una aromaterapia natural que contribuye a combatir la depresión, a controlar la ansiedad, a aumentar las células NK y fortalecer la respuesta inmunológica.
  • Un paseo en la naturaleza potencia el sistema nervioso parasimpático de la relajación y recuperación en contraposición con el sistema nervioso simpático de enfrentamiento y huida.
  • Visitar un jardín o tener baños de bosque ha probado su eficacia en estimular el sueño reparador. Ayuda a dormir mejor.
  • Algunos estudios sugieren que una mera exposición visual al entorno verde, en forma de una imagen o video, es suficiente para desencadenar cambios fisiológicos positivos.
  • El efecto positivo se incrementa cuando hay alta biodiversidad, estado natural, soledad y tranquilidad.
  • Tener oportunidades de aprender, vivir y jugar en espacios verdes naturales está asociado con mejores niveles de salud cardiovascular en los niños.
  • Jugar en ambientes naturales, subirse a los árboles, mejora el desarrollo motor en niños
  • Los hombres que residen en áreas con mayores espacios verdes tienen menores riesgos de mortalidad por enfermedades cardiovasculares y respiratorias.
  • Los adultos en entornos urbanos que viven más cerca de los parques tienen probabilidades de tener un peso más adecuado que los adultos que viven más lejos.
  • Los adultos en tratamiento de cáncer que pudieron realizar la rehabilitación en espacios exteriores demostraron cambios fisiológicos positivos, particularmente relacionados con el bienestar funcional.
  • En entornos hospitalarios se ha demostrado que cuando los pacientes de una cirugía tienen vistas hacia entornos verdes se recuperan más pronto y bajan significativamente sus niveles de ansiedad y de dependencia de medicamentos.
  • Los individuos con acceso a los espacios naturales verdes durante la recuperación de la cirugía cardiaca experimentaron salud física mejorada, sentimientos elevados de bienestar y también fueron más propensos a optar por hacer ejercicio regularmente después de que se completó la rehabilitación.
  • Para los adultos que experimentan enfermedades potencialmente mortales como el cáncer, se ha demostrado que la medicina integrada en el espacio verde urbano mejora el bienestar espiritual de ese tipo de pacientes.
  • Los estudios han revelado que las personas que viven en entornos más verdes y al lado de los árboles tienen una mejor salud mental que las personas que viven en entornos más urbanizados.
  • El contacto periódico con la naturaleza ha demostrado a través de numerosas encuestas, validadas en todo el mundo, que mejora el estado de ánimo.
  • Las visitas a ambientes naturales como parques o bosques urbanos mejoran el estado de ánimo y la atención, y mejoran la recuperación del estrés psicológico.
  • Estudios demostraron que la exposición a ambientes naturales ayuda a incrementar la creatividad y la concentración hasta en un 50%.
  • Las visitas a entornos verdes urbanos se asociaron con una mayor sensación de recuperación, vitalidad y estado de ánimo positivo.
  • La exposición a entornos verdes disminuye la propensión a la ansiedad, la depresión y el estrés crónico.
  • El contacto con la naturaleza reduce la fatiga de atención en los empleados; y atenúa la hiperactividad en las poblaciones más jóvenes.
  • Las personas que viven a más de 1 km de distancia de un espacio verde tienen 1,42 probabilidades más altas de experimentar el estrés que los encuestados que viven a menos de 300 metros de un espacio verde.
  • Los individuos diagnosticados con depresión, si tienen contacto con la naturaleza, mejoran su estado de ánimo.
  • Vivir muy cerca de espacios verdes abiertos tiene beneficios vinculados a las calificaciones subjetivas de la felicidad.
  • Los espacios verdes son vitales para promover la cohesión y el capital social en las comunidades urbanas.
  • La confianza interpersonal, la cohesión social y la reciprocidad son rasgos clave del capital social y son facilitados por la disponibilidad de zonas verdes.
  • El contacto consciente con la naturaleza en la escuela mejora el sentido de empoderamiento de los estudiantes.
  • Los niños que tienen contacto permanente con la naturaleza desarrollan mejores habilidades sociales y confianza que aquellos que no tiene la oportunidad de ese contacto.
  • Los valores familiares dados hacia la naturaleza influyen positivamente en su interés por tener comportamientos respetuosos con el medio ambiente.
  • Un niño que crece en escenarios naturales promueve la empatía, el sentido de la unicidad, la resiliencia y el sentido de la responsabilidad.
  • Las experiencias de vivir en el medio natural o frecuentarlo conduce a actitudes y comportamientos más respetuosos con el medio ambiente.
  • Las personas que están mayor tiempo en contacto con la naturaleza tienen niveles más altos de espiritualidad y ella marca una mejor salud, menos enfermedad, mejor respuesta a los tratamientos y tasas de mortalidad más bajas.

Decálogo de la cultura de la Vitamina N

    1. La Vitamina N es la naturaleza. Es una terapia para alimentar el cuerpo y el espíritu.
    2. Para aprovechar los beneficios del entorno natural hay que dinamizar los sentidos aprendiendo a observar, a oler, a sentir, a escuchar y a tocar.
    3. Mira los bosques, los árboles, los jardines, las matas y las flores. Enamórate de ellos. Observa, acércate, háblales.
    4. Huele el aroma del campo y la naturaleza. Respira profundo en el entorno natural.
    5. Siente el agua limpia y transparente donde te encuentres con ella. Déjala pasar por tus manos, por tus pies, por tu cuerpo.
    6. Cierra los ojos en un ambiente natural y escucha. Es la práctica de la relajación profunda cuando aprendes a distinguir los sonidos de la naturaleza.
    7. Abrázate a un árbol, rueda en un prado, siéntate en el bosque, habla con los animales.
    8. ¿Qué tal si te haces a buenas compañías? Ten una mascota, mejor si la adoptas. Compra plantas y cuídalas.
    9. Lleva Vitamina N a tu mesa porque si comes más natural cuidas tu vida y procura ser activo en el entorno natural porque te beneficias de la actividad con Vitamina N.
    10. Si te vas de vacaciones y estás buscando un lugar ideal, pon en tu lista los Parques Nacionales Naturales de Colombia. Son un programa imperdible.